Hoy bajo la sombra tenue del sauce, observas lo calmo del estanque. Comienzas a pensar en aquellos tiempos, en que los patos jugueteaban al andar, entre el agua y su aletear
sin otro propósito más, que solo disfrutar.
Ingenuo al pensar, que no habrá época de oro que revivenciar. Cuando a eso que llamas vida, es oro bruto que explotar.
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