miércoles, 20 de octubre de 2010


Desde hace ya un tiempo que todas las noches, doy vueltas en mil ideas dispersas e inconexas, varias preguntas sin respuesta, y un par de frases sin sentido regaladas al viento acalorado de un verano primaveral. Agobiado del quehacer, del día, de la noche, de esto, de aquello, de todo. Sólo pido paz.

*Sí, quiero paz, quiero una pausa.
Quizás morir de amor en tu mirada.
Sin pasado, sin temores y sin prejuicios que me nublen.*
Te quiero a ti, aquí, ahora.





No sé si mucho sé, o poco al fin
solo sé que te quiero a ti 
.

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